domingo, 15 de abril de 2012

Ahora que explotan los coches, que sueño de noche, que duermo de día

Ahora que nos quedamos en la cama
lunes, martes y fiestas de guardar
Ahora que no me acuerdo del pijama
Ni recorto el crucigrama
Ni me mato si te vas
Ahora que tengo un alma que no tenía
Ahora que suenan palmas por alegrías
Ahora que todo es sagrado
Ni, sobre mojado, llueve todavía
Ahora que hacemos olas por incordiar
Ahora que está tan sola la soledad
Ahora que todos los cuentos
parecen el cuento de no empezar
Ahora que está tan lejos el olvido
Ahora que me perfumo cada día
Ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos como es debido
sin querernos todavía...
Ahora que los sentidos sienten sin miedo
Ahora que me despido pero me quedo
Ahora que tocan los ojos
que miran las bocas
y que gritan los dedos
Ahora que estoy más vivo de lo que estoy
Ahora que nada es urgente
que todo es presente
que hay pan para hoy
Ahora que no te pido lo que me das
Ahora que no me mido con los demás
Ahora que todos los cuentos parecen 
el cuento de nunca empezar

jueves, 12 de abril de 2012

Tantas palabras refugiadas en tanto silencio.

Cerró los ojos. Todos a su alrededor reían de ella.
Se lo habían advertido. Ella simplemente no quiso verlo, aunque lo sabía. Sabía que iba a pasar.
Que ingenua había sido. Ella que creía que por fin le había tocado a ella. Que por fin sería su momento de brillar.
Fue ella misma y solo había obtenido eso de recompensa. ¿De qué servía? Ahora solo quería correr. Escapar.
Se preguntó quién notaría su ausencia. No serían muchos, de eso estaba segura. La familia, seguramente. Pero la familia no contaba, no para lo que ella tenía en mente.
Las risas se apagaron, ahora había silencio en la habitación y se atrevió a abrir los ojos. No había nadie, la sala estaba  vacía. Parpadeó, y la luz se desvaneció.
Esta era su momento, pensó. Era el momento justo para irse, para escapar. Nadie lo notaría. Aunque, pensándolo bien, nadie lo notaría aunque se escapara a la luz del día.
No importaba, no importaba si alguien la veía, tenía que irse. Debía hacerlo.
Corrió, corrió lo más rápido que pudo por esa ancha avenida por la que ya no transitaban autos.
Los recuerdos se arremolinaron en su mente. Que tonta había sido, se odiaba por ser así.
Odiaba, odiaba esa situación. Debía terminarla de alguna manera.
Miro hacia abajo. Las olas golpeaban las rocas. Había solo dos opciones. Cambiar las cosas, o terminarlas de una maldita vez.
Sintió una mano en su hombro. Él. Lo sabía, podía saberlo sin siquiera mirarlo. No volteó, y en cambio, avanzó un paso más. La abrazó y le susurro palabras que se perdieron en el rugido del mar. Una lágrima rodó por su mejilla y se odio por llorar. Tenía que terminar eso.
“Hay otra manera” lo escuchó decir, y ella solo pudo reír con sarcasmo. ¿Qué sabía él? ¿Qué sabía él sobre sentirse de esa manera? Volteó a mirarlo y pudo ver una súplica en sus ojos. No era sincera, de seguro. Todo era mentira. Todo volvería a ir mal, aunque intentara cambiar las cosas.
Le dio un corto beso en los labios y le sonrió. “Lo sé”, le dijo, y entonces saltó al mar, a encontrarse a sí misma en algún lugar. 

Miedo.




No sé como hacer para reconocerme virtudes.
Y así es como no le muestro al mundo lo que más me gusta hacer
Nadie sabe lo que escribo, lo guardo bajo llave.
Nadie escucha mi voz al cantar, me ocupo de que eso no ocurra.

martes, 10 de abril de 2012

You can find out first hand what it's like to be me .

Quizá te despiertes y te des cuenta que eres alguien que no eres
Si miras en el espejo y no te gusta lo que vez
Podrás ver lo que se siente ser yo



lunes, 9 de abril de 2012

I just can't let you in.



Quizá es necesario que te diga que no creo en los príncipes azules. No creo en las historias felices. 
No creo en el amor.
Quizá es necesario que te cuente que jamás me he enamorado y no creo ser capaz de hacerlo.
Quizá es necesario que sepas que nunca tuviste mi corazón. Que nunca te lo daría.

domingo, 8 de abril de 2012

Sing it out.

               


Words aren't enough
There's no other way to express yourself 
You just have to sing it out. 
¿Qué buscas en la multitud de cada día? En esa masa informe y anónima atropella y aplasta.

¿La nada misma hecha carne o la voz que mate al soliloquio cotidiano?
¿La existencia en los ojos esquivos?
¿La pasión en los besos errados?
¿La verdad de la fugaz sonrisa?
¿El deseo?
¿Qué buscas en la multitud de cada día?
La pregunta persiste sin respuesta acertada.
En silencio, abriéndote paso a empellones intentas no pensar
pero buscas.
Jamás dejas de buscar.